Los avances tecnológicos nos traen de la mano significativos recursos que, hasta hace poco tiempo, formaban parte del imaginario colectivo futurista. Entre estas herramientas, de las que puede servirse el público en general, se encuentran la realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR), tecnologías en el punto de mira en sectores como la industria, la educación o incluso en el turismo. En este último caso, las tecnologías VR y AR ayudan a los viajeros a aprender más sobre destinos más pequeños y menos explorados, ofreciendo una experiencia de usuario diferenciadora, así como una mejor transmisión de la información visual y gráfica e información complementaria.

Vista la capacidad de adaptación de la Realidad Virtual y la Realidad Aumentada en el turismo, éstas tecnologías fueron aplicándose y probándose hasta detectar cómo cada una de ellas puede beneficiar a cada empresa, situación o caso en concreto. Y aunque actualmente podemos encontrar todo tipo de aplicaciones tanto de Realidad Virtual como de Realidad Aumentada en zonas, destinos y agencias turísticas, es la Realidad Aumentada la solución tecnológica ideal para usarla en los museos.

 

¿Cómo se utiliza la realidad aumentada en los museos?

La Realidad Aumentada es el proceso de usar la tecnología para superponer imágenes, texto o sonidos sobre lo que una persona ya puede ver. Normalmente, se utiliza un teléfono inteligente o tableta para alterar la imagen existente a través de una aplicación: el usuario se para frente a una escena y sostiene su dispositivo, el cual le mostrará una versión alterada de la realidad. Una experiencia que nos lleva a un entorno determinado en cada pieza concreta.

Vistas las posibilidades, los profesionales del turismo empezaron a acoger la Realidad Aumentada como una herramienta para el suministro de información extra a los viajeros y para la creación de una oferta turística más agradable e interactiva. Éstas estrategias han ido evolucionando y mejorando hasta hoy dentro del entorno turístico y cultural, dotando de una posición destacada a los museos y las galerías de arte, así como a aquellos lugares considerados como patrimonio en peligro, con el objetivo de ofrecer experiencias más apetecibles a los visitantes. En todos estos casos, la Realidad Aumentada está lista para completar, de una manera muy realista, la visita a estos espacios dedicados al arte.

La Realidad Aumentada, en realidad, tiene varias implementaciones dentro del contexto de los museos, que van desde la planificación y la gestión, el marketing, el entretenimiento y la educación hasta la preservación de la historia y la accesibilidad de las obras y salas del museo. Y aunque hay muchas posibilidades para el uso de la Realidad Aumentada en museos, la forma más sencilla es utilizarla para agregar explicaciones a las piezas.

En este caso, nos referimos a que los visitantes obtendrán más información cuando contemplen las obras, como podría ser utilizar la Realidad Aumentada para mostrar las versiones digitales de los artistas junto a su trabajo. Estas personas en 3D serían capaces, incluso, de proporcionar una narración de su obra. La Realidad Aumentada brinda la oportunidad de agregar una tercera dimensión a las pantallas, dando vida a objetos o escenas. Ya hay muchas instituciones en el mundo usando la Realidad Aumentada, y estos proyectos aportan algo nuevo a las colecciones existentes, atrayendo audiencias más amplias.

 

Beneficios de utilizar la realidad aumentada en los museos

Los museos pretenden dar vida a las colecciones, y la realidad aumentada es una herramienta excelente para ello: ofrece una experiencia diferente, implicándote en una exposición y dándote a conocer mucho más que lo que se expone en el mismo museo.

Es importante recordar que convivimos con un público cada vez más familiarizado con las nuevas tecnologías, hiperconectado y volcado con la digitalización. Esto provoca que los turistas estén cada vez más predispuestos a experimentar opciones inmersivas, complementarias en el entorno real y virtual, siendo un beneficio que los museos tienen que aprender a explotar.

Además, cuando nos referimos a grupos de jóvenes, éstos nuevos turistas no contemplan la idea de visitar museos como uno de sus planes favoritos, haciendo que este tipo de actividades queden en un segundo plano durante sus viajes. Por este motivo, aplicar la Realidad Aumentada en los museos como soporte informativo extra, puede ser una gran solución para llamar la atención del público más joven e invitarlos a disfrutar mucho más de la visita a un museo.

En definitiva, tenemos que adaptarnos a la concepción del museo moderno. Con la Realidad Aumentada, los visitantes pueden conocer mucho mejor las profundidades del océano, visualizar el cuerpo humano desde dentro o descubrir cómo se pintó una obra de arte. Una tecnología que permite a las personas estar completamente dispuestas a recibir información a través de una aventura interactiva.

¿Y qué pasa con la Realidad Virtual?

Sin lugar a duda, la Realidad Virtual también tiene su propio espacio en el entorno de los museos, pero de una forma un poco distinta. Algunos centros la añaden como una sala y una experiencia nueva, diferenciada del resto del museo. La Realidad Aumentada, en este aspecto, no solo ofrece la posibilidad de crear nuevas exposiciones en los museos, también permite dar más valor a las obras de arte ya existentes, a través de experiencias interactivas donde conocer más sobre la obra. Ahora, la forma de visitar un museo puede contener información más didáctica y apetecible para el turista, quien no solo puede contemplar la obra a través de una experiencia física real, también puede conocer más sobre ella a través de una experiencia complementaria y virtual.

 

Otras aplicaciones de la Realidad Virtual y Realidad Aumentada en el mundo laboral

Una empresa minera, un equipo quirúrgico, un arquitecto, un colegio, un equipo de ventas, y muchos más profesionales pueden aplicar, de hecho ya lo hacen, la Realidad Virtual y la Realidad Aumentada en sus empresas. Herramientas que ofrecen un nuevo y valiente mundo de resolución de problemas, cuyos límites no deben subestimarse. Todos deberíamos empezar a aprender cómo se utilizan éstas tecnologías, pues su crecimiento será predominante en los sectores que conforman la industria 4.0. En realidad, igual que en los museos, ya existen varias soluciones de Realidad Virtual y Realidad Aumentada que podemos encontrarnos hoy en día:

 

Con el desarrollo de dispositivos de Realidad Virtual y Realidad Aumentada altamente potentes, de bajo costo y fáciles de usar, estas tecnologías tienen cada vez más presencia pública y comercial. Y las organizaciones culturales y museos las aprovechan para captar más y mejores clientes potenciales. Como ves, la AR y la VR son dos tecnologías que abren nuevas oportunidades en sectores muy distintos, y todos necesitan identificar y explotar estas nuevas posibilidades tecnológicas para prosperar en un futuro cada vez más tecnológico.